PORTADAS DE DIARIOS de HOY :  ARGENTINA  URUGUAY  PERU  VENEZUELA CHILE  ECUADOR EEUU  ESPAÑA ITALIA  LATINOS EN USA
PORTADAS DE REVISTAS ARGENTINAS: ACTUALIDAD ESPECTACULO Y CHUSMERIO FEMENINAS
INICIO CONTACTO ARCHIVO DE TAPAS

        :Hostear.com

 

Queridos amigos:

 
No es precisamente PREMIUM FM 103.5 una emisora radial que se caracteriza por análisis de eventos deportivos.
 
Ni siquiera podríamos conjeturar -como piensan algunos- que en el partido de fútbol que jugaron las selecciones de Argentina e Inglaterra, estaba en juego la identidad del país o alguna reivindicación de soberanía sobre aspectos de nuestra historia que sólo pueden resolverse en el ámbito diplomático.
 
Sin embargo, por decantación, surge un análisis sobre lo que sucedió esta mañana en el estadio de Sapporo en Japón, que tiene que ver con nuestra idiosincracia y con nuestra visión de la realidad económica y política del país. En fin, jugamos como jugamos y actuamos como actuamos, porque en definitiva, somos lo que somos...
 
Para no quitarle el encanto a la excelente programación musical de PREMIUM  y, aún,  entendiendo que muchos de los que nos escuchan seguramente deben saber más de las corridas de Batistuta o de los amagues del "burrito" Ortega que quien les habla, voy a hacer algunas comparaciones que surgen de esta cuestión.
 
Hay gente que todavía desconoce cual es la responsabilidad del director de una orquesta.
 
Algunos creen que está para llevar el compás y que no se desmanden los profesores, otros suponen que es la persona que da las entradas con el fin de dar coherencia a la interpretación musical y, no pocos, opinan que no sirve para nada y que es una figura producto de la tradición.
 
Sin embargo, ese personaje vestido de frac es la pieza clave para que una orquesta funcione a la perfección.

La figura del director de orquesta es la más desconocida de todas las relacionadas con la música clásica, pese a la notoriedad de alguno de ellos. De él se sabe, como mucho, que lleva batuta, gesticula con las manos y es el único que se mantiene en pie durante toda la representación. Sin embargo, el director de orquesta es la pieza clave dentro de una formación musical. No solamente es el encargado de mantener el "tempo" de la pieza y dar las entradas para que la interpretación tenga coherencia, sino que sus funciones van más allá.

Un director de orquesta debe interpretar en todo su sentido el concepto global de la propia partitura. Esto significa que debe de transmitir al público, con la mayor fidelidad posible, el espíritu del compositor.
 
Esta secuencia recordatoria sobre la responsabilidad y actuación de un director de orquesta, tiene relación con lo sucedido hoy en Japón. Y trasladándonos rápidamente de la música al fútbol, podría decirse que ésta es la historia de un director técnico, Marcelo Bielsa, que como muchos otros que pasaron por nuestras selecciones nacionales, terminó aferrado a sus convicciones dependiendo solo de la suerte y olvidándose absolutamente de la creatividad, de la improvisación y del manejo de ideas novedosas para conducir a sus dirigidos. Sobre todo cuando las papas queman.
 
En un país donde la economía, la política y el fútbol están emparentados de tal forma que hay 37 millones de habitantes que tenemos ideas distintas de cómo sacar el país adelante, imagínense lo que puede suceder cuando hablamos de un partido de fútbol: la formación de Argentina y su planteamiento táctico en el campo de juego podría conformar un laberinto de miles y miles de aspectos distintos si dependemos de los gustos de cada uno de los aficionados.
 
Pero el estilo de Bielsa pudo más que todo y casi podría decirse que salvó la ropa gracias a la increíble actitud de los jugadores ingleses que se refugiaron en su defensa a partir de los 25 minutos del segundo tiempo, permitiendo que Argentina, a pesar de haber jugado mal todo el partido, lograra llegar al final apretando a los ingleses contra su arco.
 
De todos modos, en honor a la verdad, sólo podemos contabilizar en el segundo tiempo, una sola llegada neta de Argentina que conjuró el arquero inglés sobre la raya ante un cabezazo de Pocchettino, contra tres de los ingleses, dos de las cuales fueron magníficamente contenidas por el arquero Cavallero.
 
El resto, fueron pelotazos cruzados a los que ningún jugador argentino podía llegar, o rebotes producto de las imperfecciones de los defensores ingleses.
 
Muy poco para una selección argentina que lucía tantos pergaminos y a la que la prensa internacional consideraba candidata número 1 para lograr el título.
 
Deteniéndonos en el análisis del planteo táctico del partido, desde que Bielsa asumió como DT la formación del equipo siempre se armó en base a una defensa superpoblada: 3 o 4 defensores (según el rival); dos o tres volantes de contención, un par de enganches en el medio y un solo delantero. Esto significaba que la ruta para llegar al gol fue siempre Batistuta luchando sólo contra todos los marcadores rivales.
 
Bielsa parece que odia a los delanteros. Sus conocimientos técnicos están emparentados con el fútbol europeo, al que evidentemente admira. De modo que esta selección en cuatro años de preparación no pudo adquirir un estilo propio. Todo lo contrario sucede con la de Brasil, que jugando mal o bien, hace 40 años que mantienen una disciplina y se someten a ella. Sea quien sea el técnico de la selección.
 
También los brasileños hacen lo mismo con su diplomacia y, por supuesto, con su proyecto de país, Mantienen sus estrategias a rajatabla, a pesar de los cambios de gabinete y de las ideas distintas que impulsan cada uno de los políticos que llegan al gobierno.
 
Podría asegurar a quienes no tuvieron la oportunidad de ver hoy el partido, que durante muchos minutos, si la camiseta celeste y blanca era suplantada por una de Irlanda o de Escocia, nadie se hubiera dado cuenta que era Argentina el rival de la selección inglesa.
 
En esa distinción que hace Bielsa al elegir un estilo de fútbol marcadamente europeizado echó por tierra con la base futbolística que existe en nuestro país y que cualquiera de nosotros podemos ver en los campeonatos locales.
 
Podrá gustarle o no cómo juegan: River, Boca o San Lorenzo, pero es un fútbol típicamente criollo, de pisadas, de amagues y además contundente. Todos los equipos poseen, por lo menos, dos delanteros de punta, porque aquí, allá y en cualquier rincón del mundo, los partidos se ganan haciendo más goles que el adversario.
 
Bielsa, en cambio, apuesta todo a un solo delantero; a dos volantes de creación y a un jugador polifuncional como Sorin, al que muchos periodistas ensalzan como una gran figura y que sólo puede sobresalir con equipos rivales sin jerarquia (como sucedió en la mayoría de los partidos clasificatorios para el mundial y con Nigeria que no se clasificó) y se apaga, desapareciendo de la cancha, cuando el equipo rival tiene más consistencia física, anímica y futbolística.
 
Cuando Bielsa advierte que su equipo está maniatado, lento de reflejos, que el medio campo con Verón no funciona y que Batistuta está bien marcado y no llega a ninguna pelota, se da cuenta que tiene que hacer cambios.
 
Pero su mentalidad conservadora lo conduce a sacar a Batistuta, un jugador que jugando mal es inamovible en su puesto porque obliga a que los rivales mantengan sobre él, una marca personal de uno o dos hombres.
 
La idea de Bielsa para sacar a Batistuta era cambiarlo por el Piojo López, pero no se atrevió a hacerlo directamente. Tuvo temor que Batistuta tuviera un bajón anímico (aunque igual ya lo tiene) y eligió a Crespo como su partenaire con el acostumbrado 9 por 9. Por carácter transitivo, llegó  más tarde el Piojo López por Kili González, cuando el número puesto para irse era Sorin ya que en ningún momento justificó su presencia en la cancha.
 
El cambio en los vestuarios de Aimar por Verón era tan lógico que no podemos imaginarnos por qué Verón inició el partido ya que estaba cantando que con Nigeria había tenido una floja actuación.
 
Todo un descalabro en la mente de Bielsa porque ahora, en un mundial donde se juega a todo o nada, no tiene margen de maniobra para volver atrás y revisar o corregir los errores tácticos que esta selección siempre tuvo, aún en aquellos partidos que ganaba con facilidad en el torneo clasificatorio.
 
En la política y en la economía sucede igual que en el fútbol, porque el gobierno no tiene agallas para ningún proyecto de país distinto al que venimos padeciendo hasta ahora. Por el contrario, se está intentando meter miedo a la gente ante lo desconocido.
 
Esa es la fórmula de los políticos argentinos que temiendo perder el tren de la historia, continúan aferrándose con uñas y dientes a los cargos que alguna vez el pueblo les legó.
 
Señor, señora: ¿ahora se da cuenta por qué la política y la economía están tan emparentadas con el fútbol? Y por qué un director técnico, que debería tener las mismas virtudes de un director de orquesta, ante los sonidos desafinados o la pérdida del ritmo musical de sus dirigidos, opta por hacerse el sordo y continuar insistiendo en dirigir sin cambios en la partitura y sin reprender a los músicos.
 
Así, nos va...  

 
Está autorizada la reproducción parcial o total del contenido de este artículo
únicamente mencionando el autor y la fuente. (Copyright Ensamble 19 - Junio 2002)
 

Para evitar rebotes de su servidor esta versión no tiene fondo. Si desea la versión de este envío con el fondo habitual de la bandera argentina reclámelo a ensamble19@yahoo.com.ar o a neiracomunicaciones@argentina.com , pero recuerde que el peso es de 169 Kb.